Una mujer es violada en España cada 8 horas

Los datos oficiales indican que en 2009 se registraron 1.304 violaciones, en 2010 fueron 1.177 y en 2011 ascendieron a 1.513. Un año después se contaron 1.280 agresiones sexuales con penetración, que fueron 1.298 en 2013, un total de 1.239 en el año 2014 y el año pasado se computaron al menos 1.127.

Teniendo en cuenta que las cifras del Ministerio del Interior no son realistas porque de cada seis violaciones, se denuncia una, estamos frente a un problema grave que requiere un protocolo específico.

Sólo este fin de semana en Pamplona se han denunciado ocho agresiones sexuales y tres de ellas son violaciones. Sin embargo, más allá de los protocolos sanitarios de actuación ante agresiones sexuales, no existen mapas de recursos o campañas nacionales.

Un tratamiento integral de este problema con especialización e intervención coordinada de todas las instituciones, incluidas las judiciales, policiales, sanitarias, educativas y de medios de comunicación resulta necesario para evitar estos casos.

Hasta ahora, en lugar de reivindicar y demandar socialmente que sean educados en que deben respetar a sus compañeras, en que no deben violar, se ha hecho lo contrario, enseñar a las chicas a defenderse, a que no vayan por determinados lugares a determinadas horas y en definitiva, a limitar su libertad y su movimiento para que los violadores, sin embargo, campen a sus anchas.

Hasta ahora el patrón es ese y es una violencia completamente invisibleEl problema es que está medida con el patrón patriarcal. Es una forma más de violencia de género que cosifica directamente a las mujeres. No se las considera iguales, sino en una posición subordinada en su comportamiento sexual. Se abusa esa faceta y se niega la sexualidad a las mujeres, que están para favorecer las apetencias de los hombres con patrones masculinos.

La solución pasa por la educación, por enseñar a los jóvenes que no es que los hombres tengan un deseo irrefrenable que no pueden remediar, sino que tienen que respetar la libertad de las mujeres y que cuando una mujer dice no, es un no, ni un tal vez ni un quizá. Un no. La solución es enseñar a los jóvenes que no deben violar.

Una mujer es violada cada ocho horas
Una mujer es violada cada ocho horas