Chabolismo y exclusión

Exponemos el posicionamiento de la Asamblea de IUNíjar ante la situación de exclusión residencial que sufre principalmente el colectivo migrante en el término municipal de Níjar:

Todos y todas alguna vez hemos oído hablar o hemos visto con nuestros propios ojos en las condiciones que se vive en los llamados asentamientos o poblados de chabolas que se localizan en puntos estratégicos del municipio. Se ubican generalmente en zonas fuera de las poblaciones entorno a antiguas cortijadas cercanas a las zonas agrícolas que significan el principal sustento de muchas de las personas que viven allí, con unas condiciones de habitabilidad pésimas. Se contabilizan como principales asentamientos el total de unos quince, aunque también hay que sumarle las personas que han ocupado cortijos en situación de ruina y las infraviviendas. Casi ninguno de ellos reúne condiciones mínimas de habitabilidad, con lo cual el riesgo para la salud de los vecinos y vecinas que habitan en estas condiciones es preocupante, además de la situación de exclusión e imposibilidad de normalización de la convivencia que esto supone.

El tema del chabolismo-infravivienda siempre ha sido algo que ha tendido a ocultarse, porque suponía la vergüenza de no estar haciendo las cosas bien. Pero es hora de poner negro sobre blanco y empezar a buscar soluciones para que estas personas dejen de vivir en condiciones indignas. Al tener compañeros y compañeras en la institución podemos hablar del problema con mayor perspectiva, puesto que accedemos a información que antes desconocíamos, como puede ser la gran labor que hacen diversas organizaciones que operan en el municipio y conocen la problemática de primera mano porque trabajan por mejorar las condiciones de al menos un millar de personas que habitan en este tipo de situación, siendo mínimos los recursos que las distintas administraciones dedican a ello.

Es necesario destacar que a pesar de ser un fenómeno que se vincula con uno de los sectores productivos del municipio como es la agricultura, no podemos dejar que la responsabilidad caiga exclusivamente sobre los productores, cuya corresponsabilidad no es otra que pagar por Convenio justo la mano de obra y colaborar en buscar las mejores condiciones a sus asalariados, sin embargo el fenómeno es mucho más amplio y complejo, y tiene también mucho que ver también con ser una primera zona de paso a Europa, buen clima, dispersión, y diversas realidades heterogéneas, desde jóvenes en edad de trabajar a familias completas, pasando por puntos de encuentro en su migración de poblaciones de origen determinadas, regulares e irregulares. Hay que decir también que de 12.000 personas inmigrantes censadas aproximadamente, sólo una minoría es la que vive en estas condiciones, lo que no justifica su existencia. El resto habita en viviendas normalizadas a pesar de la escasez de recursos habitacionales que existe en el municipio.

Desde el Ayuntamiento de Níjar, más concretamente desde la Oficina contra la exclusión y en defensa de la vivienda estamos trabajando por llevar a cabo una estrategia municipal para la inserción social de estos colectivos en situación de exclusión residencial con la indispensable ayuda de las organizaciones que trabajan mano a mano en los asentamientos. Es nuestra voluntad dar luz a esta cruda realidad buscando implicar a todos los actores posibles para afrontar esta lacra sin demagogias ni sensacionalismos, desterrando xenofobias, primero con consciencia de todos los vértices de la problemática por todas las personas del municipio.

Asentamientos