Análisis Elecciones Europeas

Las elecciones europeas celebradas el pasado 25 de Mayo,  volvieron a ser una expresión del bajo interés que estas elecciones despiertan en la población en general, aún teniendo en cuenta que,  en los últimos tiempos,  se ha visto mejor que nunca la importancia crucial que sobre las personas y sobre las políticas del gobierno central, autonómico e incluso Ayuntamientos,  han tenido las políticas de la llamada Troika, formada por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional.
Han sido por ejemplo los recortes en el gasto público y social, así como el crecimiento de la deuda pública mediante el traspaso de las deuda privada existente en bancos y grandes empresas a los estados, la política de bajada de salarios o derechos laborales, es decir el pato lo pagan los de siempre, los ciudadanos y ciudadanas que pagamos impuestos o generamos riqueza con nuestro esfuerzo.

Por tanto, era de esperar un castigo propio de la complicidad que las dos fuerzas políticas bipartidistas en España y en Europa, PP y PSOE, habían tenido asumiendo y trasladando esa política de austericidio que venía de Europa y que se vuelve suicida,  cuando se aplica en países con elevadas tasas de paro como España.

PP y PSOE han jugado al despiste y a poner en juego a dos políticos de segunda fila, Cañete y Valenciano, precisamente buscando el desapego y la falta de interés, que ha derivado en un 60% de abstención. De esa forma, la lealtad de sus fieles les ha permitido amortiguar una caída, que aunque ésta ha sido fuerte (por primera vez en España los votos de PP y PSOE no superaron el 50% del total, es decir, el bipartidismo sufrió una gran derrota el 25 de Mayo), no ha sido definitiva.

Izquierda Unida, ha conseguido recoger parte de ese voto para alcanzar el 10% de los sufragios y triplicar su representación en el parlamento europeo de 2 a 6 diputados, convirtiéndose en el referente mayoritario de la izquierda transformadora de este país y situándose en disposición de dar un salto para convertirse en alternativa en las próximas citas electorales.

Finalmente también han crecido otras opciones como UPyD y la sorpresa de las elecciones con el fenómeno de Podemos, formación que ha hegemonizado el voto de la antipolítica y del hartazgo de la gente que se expresaba en la abstención de determinados sectores, siendo para nosotros una buena noticia que venga del lado de un programa de izquierdas, cerrando el paso de esta forma a formaciones de la ultraderecha como VOX o “apolíticas” como el Movimiento de Beppe Grillo en Italia. Su ascenso además, abre un nuevo campo político en la izquierda de este país a posibles acuerdos y frentes comunes en el futuro.

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