¿Comemos lo que queremos?

Desde IU Níjar creemos que comemos lo que quieran vendernos y  proponemos una agricultura sostenible.

La distribución de alimentos a nivel mundial está en manos de un número muy pequeño de multinacionales. Empresas tan poderosas que tienen capacidad de modificar el gusto de los consumidores. El problema radica en su influencia sobre los productores, ponen y quitan cultivos y zonas de cultivo, pudiendo llegar a empobrecer a los productores de alimentos, ellos marcan las normas, ya sean de calidad, seguridad, precio de venta final del productos y por supuesto precio de compra al productor; para colmo parecen los buenos de la película – cuidan de la salud de los consumidores, si no fuese por ellos a saber de que serian capaces esos desalmados de los agricultores- como si realmente les importase.

 Ante este poderío económico a los productores poco margen de maniobra les queda, esperar que los gobiernos sean capaces de regular el Mercado, mediante normas que provoquen un mejor reparto de beneficios. Difícil, difícil. Y es que el capitalismo neoliberal, ése que no necesita regulación, porque el Mercado se auto-regula, funciona muy bien para los poderosos a costa de perjudicar a la clase media-baja, ya baja-media y pronto baja-baja.

Por estas razones os esbozamos el discurso de I.U. en materia agrícola en el que proponemos una agricultura sostenible, que minimice el uso de las técnicas convencionales y priorice las técnicas respetuosas con el medio ambiente, en la que fomentemos la unidad comercial del sector y el cooperativismo, evitando así los ataques especulativos que sufre ya sean por permutas de terreno o por ataques comerciales interesados:

 Abogamos por una ordenación del territorio clara con una apuesta por la calidad e innovación que nos mantenga en cabeza de la agricultura mundial.

También situaramos como objetivo la planificación y la regulación pública del sector para mantener la soberanía y seguridad alimentaría europea.

Propugnamos una agricultura que englobe y ponga en valor a todos los sectores que intervienen en ella (Agricultores, Manipuladores, Ingenieros, Comerciales…) y en la cual diferenciemos claramente entre el agricultor (pequeño empresario y trabajador de su tierra) y el gran empresario agrícola (gran especulador y sin apego a su tierra que deslocaliza la producción al primer inconveniente).

 Todo ello encabezado por el sector público, fuerte y dinámico.

Estas medidas nos servirían para poder luchar contra los intereses del capital (multinacionales, etc.) que sólo buscan el tener máximos beneficios sin tener en cuenta los intereses de los trabajadores y ciudadanos.

Agricultura en Nijar