Izquierda Unida de Níjar en Madrid el 15 de Septiembre

Va a hacer un año que desde la Asamblea de Izquierda Unida Níjar llamábamos a la  movilización el 15 de Octubre  con la leyenda: «Es importante para tod@s. Contra los recortes sociales y la dictadura de los mercados».
Un año después seguimos en la calle, esta vez el 15 de Septiembre en Madrid.

 

Ante el desmantelamiento del estado de bienestar y la continua estafa a los ciudadanos disfrazada de crisis,  estamos en la calle haciendo oír nuestra voz y siendo eco de lo que  es un clamor popular: el descontento ante medidas injustas contra los más débiles y los trabajadores  sin menoscabo de los privilegios de los poderosos.

Por lo que hemos visto podemos afirmar que sólo con los autobuses  llegados desde toda la geografía española ya seríamos los asistentes estimados en las cifras oficiales.
Fuimos una marea humana, tal vez nunca se sepa porque no interesa a nuestros   gobernantes, pero sabemos lo que vimos, oímos y vivimos y te lo contamos.

 

 


Más de quince horas de autobús merecieron la pena para vivir de nuevo la solidaridad y el compañerismo junto a cientos de miles de personas,  haciendo sentir en las calles las reivindicaciones de El Pueblo, un Pueblo al que se cercenan derechos que consideramos intocables y que están siendo brutalmente atacados.


No es la primera vez que compañeros de nuestra Asamblea se desplazan a Madrid, recientemente estuvieron allí recibiendo a La Marcha Minera.
 


Creemos que en situaciones como las que vivimos hay que estar en la calle, por eso podrás encontrarnos en  manifestaciones, marchas, frente a desahucios, con campañas, porque «Rebélate» no era sólo un eslogan electoral.


Nuestros compañeros nos representaron a todos nosotros el 15 de Septiembre en Madrid, porque nuestra gente «sí nos representa» y hacen oír nuestra voz, la voz de todos/as los que sabemos que son más importantes la educación y la sanidad públicas que la riqueza y los privilegios de una minoría.

 


En la calle encontramos desencanto, descontento y enfado,   preocupación por la enseñanza, la sanidad, la investigación y el día a día de los trabajadores. Pero también muchas ganas de cambiar las cosas,  de empezar a construir un nuevo modelo de estado de bienestar para todos, sin privilegios, sin estafas, sin amenazas.



Salimos a la calle para decir «No a la pobreza y el miedo, sí a la justicia social, la solidaridad y la esperanza». La Rebelión Democrática ha comenzado y estaremos en la calle para luchar por lo que es nuestro, del pueblo y para el pueblo. 


No hay edad ni condición para cambiar el mundo, para luchar por un mundo más justo, porque sabemos que es perfectamente posible y no pararemos hasta conseguirlo.