NUESTRO TURISMO NECESITA PUEBLOS CUIDADOS Y LIMPIOS

Los responsables del Ayuntamiento de Níjar se muestran incapaces de ofrecer el mínimo de limpieza y atención necesarios para ofrecer la  calidad turística que nuestro municipio merece. Pese a un presupuesto municipal de más de 3 millones de euros para contratación de recogida de residuos, jardinería y limpieza viaria, se evidencia una falta de control y supervisión de estos servicios, especialmente en las principales localidades costeras y turísticas. Otro verano de localidades sucias y mala imagen. Como muestra de la dejación es el ejemplo del charco permanente de aguas fecales resurgido al final del Paseo Marítimo de San José en plena rampa de acceso, paso inevitable para aquellos que no pueden saltarlo o rodearlo, carritos de bebé o sillas de ruedas. Las calles empedradas de Aguamarga no mostraban mejor cara, adornadas de pegotes e incrustaciones y con las papeleras desbordadas, tónica general en las localidades costeras. Otra foto inaceptable: la bajada de acceso a la playa urbana de La Isleta, donde se acumulan los plásticos y la basura, igual que en el «siempre-verde» que bordea la playa de San José hasta el Puerto. Supuestamente se incrementa el servicio de recogida de basuras en la costa, por la cual los vecinos pagan un 30% más, mientras los principales núcleos del interior, Campohermoso o San Isidro, han visto cómo este servicio se deterioraba sin apenas limpieza de contenedores en estos meses. 
Los responsables del Ayuntamiento no son capaces de sacarle partido a los sustanciosos contratos que están en manos de grandes empresas como FCC o CESPA (más de 500 millones de las antiguas pesetas al año). Nuestros gobernantes fueron privatizando estos servicios a lo largo de los años:  gestión de la limpieza, basuras, jardinería… entendiendo que otros se harían cargo de sus responsabilidades como representantes locales del pueblo,  uno de sus grandes errores. Mientras estos servicios se encarecen para nijareños y nijareñas,  los trabajadores que lo realizan cobran menos que cuando el Ayuntamiento los gestionaba directamente, de ahí el beneficio extra que obtienen estas grandes empresas. ¿Por qué pagando tan bien estos servicios los responsables municipales no exigen a estas empresas mayor eficacia? Tememos que la razón es que estas empresas,  a las que se aumentan indefinidamente las concesiones, se han convertido en acreedores del Ayuntamiento de Níjar, que asfixiado por las deudas y el plan de ajuste las necesita, ya que conceden largos plazos de morosidad, inflando el coste del servicio. 
Y otro ejemplo de gestión, el acceso a Genoveses y Mónsul. El Ayuntamiento se jacta de que entre 800 y 1000 personas han utilizado el servicio de autobús diariamente para acceder a nuestras «joyas» al excesivo precio de 3 euros por persona, presentando como un éxito lo que ha sido otro año perdido para obtener un beneficio público, generar empleo y ofrecer más servicios al turismo. ¿Qué será del dinero recaudado por este servicio?. El año pasado el Ayuntamiento recaudó 0 euros entregando el beneficio a particulares, ya es hora de que a aprovechemos estos ingresos para reforzar lo más básico para nuestra imagen turística: unos pueblos cuidados y limpios. Otro verano perdido.